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Honduras, Cierran “Universidad del Crimen” con traslado de reos

bruce octubre 14, 2017 Comentarios desactivados en Honduras, Cierran “Universidad del Crimen” con traslado de reos
Honduras, Cierran “Universidad del Crimen” con traslado de reos

San Pedro, Sula, Honduras.

Con el traslado de los últimos 941 privados de libertad hacia diferentes cárceles del país, las autoridades pusieron ayer punto final a seis décadas de historias marcadas en su mayoría de hechos violentos en la Penitenciaría Nacional de San Pedro Sula, llamada también como “Bomba de Tiempo o Universidad del Crimen”.

En ese sentido, desde las 3:30 de la madrugada, militares, policías preventivos, bomberos, miembros de la Agencia Técnica de Investigación (ATIC), entre otras autoridades activaron los anillos de seguridad para garantizar que la operación no tuviera contratiempos.

La capitán y portavoz de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina), Eny Vega, explicó que, de los 941 reos, un grupo de 380 fueron los primeros en salir a eso de las 5:50 que fueron distribuidos en un total de 12 buses que los trasladaron a su nuevo hogar en la cárcel de Támara.

En este primer grupo indicó que se encontraban dos ciudadanos de origen guatemalteco, tres colombianos, 1 salvadoreño y un asiático.

Posteriormente fueron enviados en 9 autobuses al centro penal El Porvenir, Francisco Morazán 479 reos, mientras que los últimos en abandonar el recinto penitenciario fueron 82 presidiarios que fueron trasladados al penal de El Progreso, Yoro, en dos buses.

Este último grupo según manifestó Vega, se tomó la determinación de enviarlos a El Progreso, debido a que son reos que están en etapa de preliberación, es decir en proceso de salir de la cárcel.

Después de la salida de todos los privados de libertad y que este quedara completamente vacío, las autoridades ingresaron con un equipo de caninos con el fin de hacer una revisión de las instalaciones y evaluar que en el mismo no se encontrarán armas y material explosivo que pueda ocasionar algún percance al momento de la demolición del mismo.

FIN DE HISTORIAS

El centro penal fue construido hace 60 años con el propósito de albergar a un promedio de 800 presos, sin embargo, según datos del Instituto Nacional Penitenciario (INP), para el 27 de febrero la cárcel tenía una población de 3,227 inquilinos.

Cabe destacar que por este penal pasaron alcaldes, funcionarios públicos, líderes y cabecillas de maras y pandillas de organizaciones criminales de las más peligrosas en el país, como también extranjeros.

También sus paredes fueron testigos de masacres, motines, fugas e incendios que dejaron cientos de muertos, entre otros hechos que marcaron la historia de este recinto penitenciario, el cual finalmente ayer cerró su ciclo, para dar paso a una nueva obra.

Pese a estar en misión oficial en el sur del continente, el Presidente hondureño Juan Orlando Hernández monitoreó el operativo de traslado de los reos.

El mandatario hondureño exhortó a la ciudadanía a que participe en el proceso de consulta para que puedan ser parte “de lo que se pueda construir en el Centro Penal de  San Pedro Sula”.

Entre las propuestas “hemos identificado que está una escuela vocacional, por lo que podemos construir centros vocacionales o de formación y educación de última generación para actividades industriales, tecnológicas, bibliotecas virtuales, entre otros”, refirió.

“Queremos que este proceso de consulta sea un asunto que lleve al ciudadano del Valle de Sula por un proceso de sanación y que lo que construyamos ahí mande un mensaje potente que la gente nunca olvide lo que pasó ahí”, explicó.

Entre las opciones preferidas también se ha contemplado la construcción de un megaparque que pueda ser disfrutado por las familias de la ciudad.

Para muchos la noticia del cierre del penal es motivo de alegría, mientras que para otros, en especial para los familiares de los privados de libertad es motivo de desconsuelo, llanto y a la vez preocupación pues desconocen cuándo volverán a ver a sus seres queridos.

Tal fue el caso de Juana Bonilla, quien con nostalgia recordó que por más de 4 años asistía al centro penal a visitar a su hijo, quien está recluido acusado por el delito de lavado de activos.

“No pude venir antes a verlo porque estuve enferma y me operaron de la vista, me duele no haber podido despedirme personalmente de él, ahora me preocupa no saber hasta cuándo lo volveré a ver, estoy enferma, no puedo andar de arriba para abajo gastando” lamentó.

El mismo sentimiento se observó en los reos que hicieron todo lo posible por asomarse por la ventana y ver a sus parientes que llegaron, algunos con pancartas y mensajes de apoyo para despedirse de ellos.