Diario QuienOpina.Com – No engordas por lo que comes, sino por cuándo lo comes

No engordas por lo que comes, sino por cuándo lo comes

bruce septiembre 20, 2017 Comentarios desactivados en No engordas por lo que comes, sino por cuándo lo comes
No engordas por lo que comes, sino por cuándo lo comes

Los científicos llevan varios años advirtiendo que los horarios de las comidas son determinantes en las estrategias de adelgazamiento. Por mucho que te esfuerces por elegir alimentos sanos engordarás más si los consumes justo antes de acostarte pero, además, es más probable que tus elecciones alimenticias sean peores si tus horarios de comidas están descontrolados.

Estaba (y está) claro que comer mal o demasiado va asociado con el aumento de peso. Ahora una investigación ha demostrado que uno de los factores más importantes es la horaa la que lo haces. Este estudio, publicado en ‘The American Journal of Clinical Nutrition’, descubrió que ingerir alimentos después de la tarde se asocia a un porcentaje más alto de grasa corporal.

Los investigadores recopilaron datos de 110 estudiantes universitarios durante 30 días para observar sus tiempos de sueño y hábitos alimenticios. También controlaron cuándo los sujetos liberaban melatonina (hormona del sueño) para determinar dónde estaban sus ritmos circadianos. Posteriormente examinaron la relación entre el ajuste del reloj biológico, el índice de masa corporal y el momento del consumo de alimentos.

El equipo esperaba ver que las personas que comían más cerca de la hora de dormir, tendrían un mayor porcentaje de grasa. Los resultados mostraron que estaban en lo cierto y que aquellos que tenían una tasa más elevada de lípidos consumieron la mayor parte de las calorías poco antes de ir a dormir, cuando los niveles de melatonina son altos.

Sin embargo, eso no significó que descubrieran la relación entre comer por la noche y ganar peso. Por lo que el momento en el consumes calorías, en relación con los ritmos circadianos, puede ser un factor importante para la salud. “Creemos que los resultados ponen de manifiesto que es más importante cuándo comes que lo que realmente te llevas a la boca”, comenta Andre W. McGill, investigador de la División de Sueño y Trastornos Circadianos del Brigham and Women’s Hospital en Massachusetts.

“En realidad, la hipótesis es, que se gasta menor cantidad de energía para descomponer los alimentos que se han consumido durante la noche. Hay algunas limitaciones porque solo se pudieron evaluar los niveles de melatonina en una sola noche, por lo que no se pudieron identificar cambios leves. Aunque confiamos en que los resultados son una evidencia de lo que realmente ocurre“, asegura Andre.

La cena y el desayuno apenas influyen

Otro estudio relizado por investigadores de las universidades de Murcia, Harvard y Tufts ha llegado a la misma conclusión: “Nuestros resultados indican que aquellos individuos que retrasan hasta tarde la comida principal del día (después de las 15:00), muestran una pérdida de peso significativamente menor que los que comen más temprano”, explica Marta Garaulet, catedrática de Fisiología de la Universidad de Murcia y autora principal del estudio.

Por otra parte, Frank Scheer, neurocientífico de la Escuela de Medicina de Harvard y autor principal de la investigación, destaca que futuras estrategias terapéuticas de adelgazamiento deberán tener en cuenta el momento de la comida y no solo el consumo de calorías y de macronutrientes, como se ha venido haciendo hasta ahora. Este estudio será publicado en febrero en la revista International Journal of Obesity.

Para llevar a cabo la investigación se ha contado con 420 participantes con sobrepeso que siguieron durante 20 semanas un tratamiento para adelgazar basado en la dieta mediterránea. Posteriormente, se les dividió en dos grupos: los que comían temprano y los que lo hacían más tarde, de acuerdo con los horarios de referencia españoles para la principal comida del día, donde se ingiere el 40% de las calorías diarias totales. Hay que tener más en cuenta el horario de las comidas que el consumo de calorías.

Otros de los resultados obtenidos por los investigadores demuestran que el horario del desayuno y de la cena, comidas más pequeñas y menos energéticas, apenas influyen en la pérdida de peso. Sin embargo, los comedores tardíos, quienes perdieron menos peso, también consumieron menos calorías durante el desayuno y eran los que se lo saltaban con más frecuencia. Los investigadores han examinado también otros factores que desempeñan un papel importante en la pérdida de peso, tales como la ingesta de energía y el gasto, las hormonas del apetito y la duración del sueño.

Sorprendentemente, se ha constatado que todos estos factores influyeron de manera similar en los participantes de ambos grupos. Sin embargo, los comedores tardíos resultaron ser más nocturnos y presentaron con más frecuencia una variante en el gen, encargado de codificar una proteína implicada en el reloj circadiano, que marca los horarios de nuestro organismo.

¿Cuidado por la noche?

Si estamos tratando de adelgazar, la cena es clave. Por la noche apenas consumimos energía, por lo que tardaremos más en quemar las calorías que hayamos ingerido. Pero también es el periodo del día en el que pasamos más tiempo sin llevarnos nada a la boca. Mientras dormimos, si hemos cenado poco, el cuerpo tirará de reservas. La cena perfecta, según la mayoría de nutricionistas, debe aportar entre el 15 y el 25% de las calorías diarias, un porcentaje que solemos sobrepasar.

Lo has escuchado cientos de veces: comer por la noche engorda. Pero, ¿realmente el cuerpo hace diferenciación si te metes un bocadillo a media mañana o antes de acostarte? ¿Qué estudio es el que tiene razón? El experto en nutrición Alan Aragon es de los que piensa que la hora no importa. Como explica en ‘Men’s Health’: “ingieras todas las calorías por la mañana o te hinches a última hora de la tarde, una caloría es una caloría. Ten mucho cuidado”.