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La crisis de los 40 en ellos

bruce septiembre 4, 2017 Comentarios desactivados en La crisis de los 40 en ellos
La crisis de los 40 en ellos

¿Has escuchado hablar de “la crisis de los 40” en los hombres? Muchos dicen que es cuando aumentan los casos de infidelidad, cuando se niegan a aceptar su edad y tratan de encajar con los jóvenes, cuando más desean el auto deportivo rojo que les hará sentirse en “la flor de la vida”. Dejemos de lado lo que la gente dice y vayamos con los expertos, ¿te parece?

Viki Morandeira escribió el libro “¿Qué le Pasa a mi Esposo?”, para ayudar a las mujeres a entender los cambios por los que su pareja pasa en esta edad. La idea de querer sentirse joven no es sólo mental, también hay alteraciones en su organismo, de las cuales debemos tomar conciencia, pues un descuido, la negación o la falta de madurez para lidiar con esos cambios pueden causar estragos en la relación.

Lo primero que debemos saber es en qué consisten
De acuerdo con Morandeira y la investigación que realizó sobre el tema, esta crisis se presenta entre los 35 y los 45 años de edad. El hombre siente necesidad de realizar todo lo que no ha hecho, aparecen pensamientos irreales y sienten que si no hacen las cosas en ese momento, ya no podrán después. La crisis no siempre llega, y para lidiar con ella tienen mucho que ver estado civil, grado de estudios y nivel socioeconómico. 
 
Cabe mencionar que las mujeres experimentan cambios parecidos, pero en ellas es más grande el deseo de superarse, de crecer personalmente y demostrar que son más que madre o esposa.
Hay varias causas de la “crisis de los 40”. Las más comunes son: 
 
1.- Pensar que están cerca de la muerte.
 
2.- La muerte de un ser querido.
 
3.- La rutina con la pareja.
 
4.- Baja autoestima.
 
5.- Depresión.
 
6.- Demasiadas ocupaciones y poco descanso.
 
7.- Siente que ha perdido su atractivo físico.
 
¿Cuáles son sus principales síntomas? 
 
Es importante aclarar que un solo hombre no los experimenta todos, pero son cambios difíciles de ignorar, especialmente si consideras que ya conoces a la pareja. Los más comunes son: 
 
1.- Mayor cuidado personal.
 
2.- Cambio de hábitos. 
 
3.- Mayor actividad deportiva.
 
4.- Pasar más tiempo con el celular, recibir mensajes y ponerse incómodo.
 
5.- Disminución del contacto físico. 
 
6.- Disminución del contacto sexual.
¿Cómo ayudar a la pareja? 
El problema principal es que muchas veces los hombres no reconocen esta crisis, por lo tanto no aceptan ayuda. Si lo hacen, lo mejor es hablar, permitir que expresen sus miedos y sus incertidumbres sobre la relación. Admitámoslo: las mujeres no son perfectas, y es aquí donde deben reconocer algunos de sus errores para mejorar la relación de pareja, mostrarle que aún hay buenos momentos por vivir. También debemos animarle a fijarse y a cumplir nuevas metas, siempre recurriendo al diálogo, pues no es algo que se le pasará como un resfriado.
 
¿Es realmente una crisis o nos ha dejado de amar? 
La experta indica que cuando un hombre quiere en verdad finalizar la relación no muestra los síntomas de la crisis, simplemente expresa su deseo de separarse, muchas veces antes de cometer una infidelidad. 
 
Si este es el caso, cada mujer sabrá si vale la pena luchar o no por salvar la relación, no podemos imponerle a nadie que luche o no, que ame o no. Algunas lo hacen por no estar solas, no necesariamente porque aún amen a la pareja. Si ha ocurrido una infidelidad tiene que estar consciente de que deberá perdonar, pero ¿podrá volver a confiar? También será necesario aprender de sus errores y trabajar diariamente en el bien de la relación.
¿Y si la pareja ya se fue? 
Si se cree que es porque la pareja está en “la crisis de los 40”, quizá valga la pena luchar por la relación. Si se niega, a pesar de todos los esfuerzos que hagamos por comunicarnos con él o ella, será claro que desea estar lejos de nosotros, deberemos seguir nuestro camino, todo pasa. 
 
No temas a “la crisis de los 40”, si llega a la vida de tu pareja sólo es cuestión de recordarle los logros que ha tenido, la diferencia que ha hecho en tu vida y en la de tu familia, y lo bueno que vivirán más adelante. No lo ignores, ayúdalo, escúchalo, aconséjalo y verás que los conflictos serán menos.