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Dos semanas a dieta, dos No; la fórmula para adelgazar

bruce septiembre 21, 2017 Comentarios desactivados en Dos semanas a dieta, dos No; la fórmula para adelgazar
Dos semanas a dieta, dos No; la fórmula para adelgazar

Ya has perdido la cuenta de cuántas dietas has probado para quitarte esos kilitos de más que se están haciendo fuertes en tu abdomen, muslos y caderas. A la gente acostumbrada a tener sobrepeso siempre les vino bien eso del metabolismo. Nadie sabe bien qué significa, pero en vez de admitir que no haces nada de deporte y te encanta comer, siempre queda ese comodín para justificar el peso de más.

Pero, ¿qué es realmente el metabolismo? Técnicamente, es el conjunto de procesos químicos que realizan las células de los seres vivos para llevar a cabo todas sus tareas. Y la transformación de los nutrientes de la comida en distintas formas de energía es una de sus funciones básicas. Cuando hablamos de un metabolismo “lento” o “rápido” nos referimos a la velocidad con la que nuestro cuerpo realiza todas estas labores. Y esto es importante en lo que respecta a nuestra tendencia a ganar o perder peso.

Durante dos semanas come lo que quieras

Ponerse a dieta nunca es fácil y muchas te obligan a eliminar grupos de alimentos o disminuir su ingesta significativamente. Hay una solución mejor para adelgazar. Los expertos dicen que descansar quince días mientras estás a régimen es la clave para estrechar tu cintura y no volverte loco. Los investigadores analizaron la sensación de hambre del cuerpo y su impacto en los hombres obesos que alteran su alimentación.

Que hagas una dieta normal, el organismo crea una respuesta negativa al quitar una cantidad significativa de grasa. El cuerpo quema menos lípidos una vez que la persona comienza a comer normal de nuevo, lo que dificulta los objetivos de adelgazamiento. Los científicos recomiendan pausas de dos semanas en la dieta para que el metabolismo se acelere y se promueva la pérdida de peso y, para evitar así el efecto rebote.

El estudio, realizado en la Universidad de Tasmania (Australia), se dividió en dos grupos de participantes en un plan que duró 16 semanas y que redujo la ingesta de calorías a un tercio. El primer grupo realizó el régimen de forma continua durante ese periodo, y el otro durante quince días y dejándola otros quince, repitiendo el ciclo durante 30 semanas en total, es decir la mitad a dieta y la mitad no.

 Aquellos que la hicieron de forma intermitente no solo perdieron más peso, sino que también ganaron menos después de que la prueba terminase. Mantuvieron una media de bajada de unos 8 kilos seis meses después de haber finalizado el régimen. El profesor Nuala Byrne, director de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Tasmania, comentó que “la dieta alteró una serie de procesos biológicos en el cuerpo, lo que provocó a su vez una pérdida de peso más lenta y la posibilidad de engordar menos posteriormente”.

No es lo mismo que el ayuno intermitente

“Cuando reducimos nuestra ingesta de energía durante la dieta, el metabolismo disminuye en mayor medida de lo que se esperaba, un fenómeno llamado termogénesis adaptativa, lo que hace que adelgazar sea más difícil”, añade Byrne. Esta sensación de hambre era un mecanismo de supervivencia que ayudaba al ser humano a sobrevivir como especie cuando el suministro de alimentos era inconsistente. Ahora, está contribuyendo a que nuestra tripa crezca cuando el abastecimiento de alimentos está disponible a todas horas. Dicha reacción hace que el cuerpo se aferre a la grasa una vez que la persona comienza a comer una cantidad normal de forma regular.

Para una persona es más difícil adelgazar una vez el cuerpo empieza a almacenar la grasa que cuando hay que quemarla. El profesor explica que “mientras esta dieta intermitente de dos semanas demuestra ser un medio exitoso de adelgazamiento en comparación con una dieta continua, otras dietas populares que incluyen ciclos de varios días de ayuno y “banquete” no eran más eficaces que el régimen continuo”.

“Parece que las interrupciones de la dieta que hemos utilizado en este estudio son críticos para el éxito. Aunque son necesarias más investigaciones en torno a este enfoque de dieta intermitente, los resultados de este estudio proporcionan un apoyo preliminar para este modelo dietético, como una alternativa superior a las dietas continuas para adelgazar”, concluye.