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¿Cómo es la vida sin olfato?

bruce septiembre 21, 2017 Comentarios desactivados en ¿Cómo es la vida sin olfato?
¿Cómo es la vida sin olfato?

En los Estados Unidos, entre el uno y el dos por ciento de la población reporta problemas con el sentido del olfato. Los problemas con el sentido del olfato aumentan con el envejecimiento y son más comunes en los hombres que en las mujeres, según el Instituto Nacional de Sordera y otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés).

El olfato de los seres humanos es capaz de distinguir más de un billón de olores diferentes, señaló una investigación conjunta de las universidades Rockefeller de Nueva York y Pierre et Marie Curie de París. Pero… ¿sabés que hay personas que no pueden distinguir esa inmensa variedad de olores? Son anósmicas, es decir, no cuenta con la capacidad para percibir olores.

La anosmia es la pérdida del sentido del olfato. Puede ser un problema por sí mismo o un síntoma de otro problema de salud. La capacidad de oler depende de un revestimiento sano de la cavidad nasal, de las vías nasales abiertas y de la función normal de los nervios olfativos. Un problema con uno o más de estos puede conducir a la pérdida de olfato.

La anosmia puede ser temporal o permanente. Aunque hay personas que nacen con este trastorno de manera congénita, lo habitual es que sea un trastorno adquirido.

Las causas más comunes son los problemas nasales, como pólipos nasales, senos bloqueados, alergias estacionales, sinusitis, rinitis, gripes o resfriado. También la anosmia puede tener causas estructurales, como una desviación del tabique nasal o la presencia de un cuerpo extraño en la nariz.

Otra posibilidad es un problema con parte del sistema nervioso responsable del olfato. Algunos estudios han sugerido que la pérdida de olfato podría ser un signo temprano de una enfermedad neurodegenerativa, como la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson.

Muchas personas que tienen trastornos del olfato también notan problemas con el sentido del gusto. Cuando se altera el sentido del olfato, algunas personas suelen cambiar sus hábitos alimenticios. Algunos pueden comer muy poco y comienzan a perder peso, mientras que otros pueden comer demasiado y comienzan a aumentar de peso.

Al igual que los demás sentidos, el sentido del olfato juega un papel importante en nuestra vida. El sentido del olfato a menudo es la primera señal que nos alerta sobre un peligro, como el humo de un incendio o el olor de una fuga de gas. Por lo tanto, la falta de un sentido del olfato también puede ser peligroso.

Debido a la íntima relación entre los olores y las emociones, la anosmia puede afectar el estado de ánimo y predispone a la depresión, advierten los especialistas.

Tanto los trastornos del olfato como los del gusto son diagnosticados por un otorrinolaringólogo, médico que se especializa en trastornos del oído, nariz y garganta. Una evaluación precisa de un trastorno del olfato incluirá, un examen físico de los oídos, nariz y garganta; una revisión de la historia médica y una prueba del olfato administrada por un profesional de la salud.

Si el origen es alguna obstrucción nasal, como pólipos que estén limitando el flujo de aire en la nariz, tal vez sea necesario realizar una cirugía para eliminarlos y restaurar el sentido del olfato. Los tratamientos con anti-inflamatorios y antibióticos o la irrigación nasal se pueden utilizar para tratar casos relacionados con sinusitis u otras enfermedades.

Algunas personas recuperan la capacidad para oler cuando mejoran de la enfermedad que causó la pérdida del olfato. Otras personas pueden recuperar el sentido del olfato de forma espontánea. Si el trastorno no puede ser tratado con éxito, se recomienda buscar apoyo psicológico para ayudar en la adaptación a la anosmia.

Escuela de Medicina de Harvard; Instituto Nacional de Sordera y otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD); Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH); Revista Science.