China endurece su discurso hacia Corea del Norte. Pekín no excluye la posibilidad de apoyar en la ONU un embargo total de petróleo al régimen norcoreano como represalia al ensayo nuclear de este domingo. La opción de imponer un veto a las importaciones de crudo sale de EEUU y Japón, y será analizada en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU que tendrá lugar hoy.

Preguntado sobre esa posibilidad, un portavoz del Ministerio chino de Exteriores ha asegurado que la respuesta al último ensayo nuclear “depende de las discusiones entre los miembros del Consejo de Seguridad” pero no la ha rechazado públicamente.

China comienza a mostrar síntomas de hartazgo con Pyonyang. Pekín ya respaldo las sanciones económicas impuestas por el Consejo de Seguridad a principios de agosto, que prohibían la exportación de carbón, hierro y pescado. La medida, que reduce hasta en 1.000 millones de dólares anuales los ingresos del régimen, fue una represalia por los últimos lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales.

“Lanzarán otro misil en cualquier momento”.

Estados Unidos y Corea del Sur planean desplegar un portaaviones nuclear, varios bombarderos y otros efectivos estratégicos en la península coreana en respuesta al sexto ensayo nuclear de Corea del Norte, según ha informado el hoy Ministerio de Defensa de Seúl. El Ejército surcoreano ha asegurado además que Kim Jong-un ha realizado preparativos para lanzar otro misil balístico intercontinental (ICBM) en cualquier momento. Los servicios de inteligencia surcoreanos “han detectado continuos indicios” de que el país vecino “podría efectuar” un nuevo ensayo con un ICBM.

Un alto cargo del Ministerio surcoreano de Defensa, Chang Kyung-soo, ha afirmado en una comparecencia parlamentaria que Corea del Norte podría llevar a cabo la nueva prueba armamentística en cualquier momento, sin especificar fecha alguna. Todo ello cuando el presidente surcoreano, Moon Jae-in, partidario hasta ahora del diálogo político con Pyongyang y opuesto al sistema antimisiles THAAD, ha admitido que renuncia al acercamiento con su vecino del norte.

El régimen norcoreano realizó a principios de julio su primer lanzamiento con éxito de un misil balístico intercontinental, al que siguió otro con un proyectil del mismo tipo a finales del mismo mes. Ayer, Pyongyang aseguró que había probado “con total éxito” una bomba de hidrógeno que puede ser introducida en un misil intercontinental. Sea cierto o no, la última prueba supone un enorme avance en las capacidades militares del régimen.

La comunidad internacional ha condenado de forma unánime el nuevo test de Pyongyang, ante el cual Seúl y Tokio han reclamado más sanciones, mientras que el presidente de EEUU, Donald Trump, ha dicho que evalúa suspender el comercio con cualquier país que haga negocios con el Norte e insinuado que no descarta un ataque.

Las dudas sobre el ensayo

El Ministerio surcoreano de Defensa estimó hoy que la potencia del test nuclear ejecutado la víspera por Corea del Norte fue de 50 kilotones, lo que supone aproximadamente el quíntuple que su ensayo atómico previo llevado a cabo hace un año. Seúl calculó inicialmente la potencia de la detonación en 100 kilotones, aunque hoy la rebajó a la mitad, en un informe presentado por el Ministerio de Defensa al Parlamento. Japón, por su parte, situó la fuerza en unos 70 kilotones, según dijo el ministro nipón de Defensa, Itsunori Onodera, mientras que el centro sismológico noruego Norsar la estimó en 120 kilotones.

Pese a las divergencias en las mediciones, los expertos coinciden al señalar que Corea del Norte ha mejorado sensiblemente sus capacidades nucleares al lograr al menos quintuplicar la potencia de su anterior ensayo, que realizó el 9 de septiembre de 2016. Aún serán necesarias más mediciones, además de recoger posibles muestras de materiales radiactivos emanados del lugar de las pruebas, para determinar si Pyongyang ha logrado en efecto desarrollar una bomba H, tal y como anunció el régimen el día del ensayo a través de sus medios oficiales.

Tampoco está claro si Corea del Norte es capaz de equipar a uno de sus misiles intercontinentales con uno de estos artefactos termonucleares de tamaño reducido, como el que probó supuestamente el régimen el domingo unas horas después de mostrarlo en unas fotos donde también aparecía el líder Kim Jong-un.