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Trucos de oro que te ayudarán a dejar de gritarle a tus hijos

bruce agosto 22, 2017 Comentarios desactivados en Trucos de oro que te ayudarán a dejar de gritarle a tus hijos
Trucos de oro que te ayudarán a dejar de gritarle a tus hijos
Si hablamos de gritarle a los hijos quizá dirás que a ti te lo hicieron tus padres y creciste sin problemas. Muchas veces no consideramos que exista algún daño, pero si te preguntamos si llegaste a temer a papá o mamá y contestas que sí, ahí está la evidencia. Varios psicólogos han coincidido en que los gritos no ayudan a comunicarnos con los hijos, mucho menos a hacerles sentir amados, algo que es crucial para su buen desarrollo. 
 
Sabemos que en ocasiones el día ha sido tan pesado, que sólo quieres acostarte y cerrar los ojos, o ver un rato la televisión para despejar la mente, pero en ese momento aparece tu hijo con una queja, o hace algo que termina con la poca paciencia que te quedaba. Tu primer impulso es gritar, pero ¿cómo controlarte?, ¿qué otras opciones hay? Aquí algunas de las estrategias más efectivas para dejar de gritar a tus hijos:

1.- Identifica qué te hace perder el control
Las malas calificaciones, su música a volumen alto, las diferencias entre hermanos… las razones sobran, pero es muy probable que varios de esos motivos se repitan, así que puedes preverlos, prepararte para cuando ocurran, saber qué hacer en lugar de gritar. Los planes de contingencia reducen el margen de error y también funcionan en cuestiones como estas. Te recomendamos que lo hagas cuando estés tranquila.
 
2.- Explícale a tus hijos qué hicieron mal
Si solamente les gritas los niños te tendrán miedo pero no entenderán su error, y lo mejor es que evites que repitan esas conductas, por lo tanto deben saber qué hicieron mal. Tranquilízate y explícales en términos de acuerdo con su edad, verás que estos momentos incómodos disminuirán.
 
3.- Analiza las expectativas que tienes de tus hijos
Tal como en una relación amorosa, cuando tenemos expectativas que no se cumplen nos molestamos, pero ¿y si somos realistas? Por ejemplo, no porque lleves a tu hijo a clases de fútbol quiere decir que será muy bueno. Parte de nuestra labor como padres es conocer lo que tenemos en casa, apreciar a nuestros hijos por lo que saben hacer mejor y también lo que les cuesta. Al verlos de forma realista podrás ser más paciente con ellos. 
 
4.- Habla con tu pareja y pídele ayuda
Los hijos no son sólo responsabilidad de la madre o del padre, es necesario trabajo en equipo para que crezcan felices, sanos y amados. Te recomendamos que se tomen un tiempo a solas para hablar de la conducta de los niños, y ver cómo pueden repartirse las tareas. Si no cuentas con una pareja que te apoye puedes recurrir a otro familiar o a un amigo, así te sentirás más relajada. 
 
5.- Cuenta hasta 10 y respira profundamente
Nada mejor para controlar el enojo, que tomarnos un pequeño tiempo para aclarar la mente y ordenar las ideas, esto funciona no sólo en casa sino en todos los ambientes donde nos desarrollemos. 
 
6.- Establece las consecuencias de no obedecerte
La mayoría de los gritos se dan si los hijos faltan a una orden o a una indicación nuestra; por lo tanto, a medida que tu niño crezca explícale tus expectativas y las obligaciones que tiene, también las consecuencias de no cumplir con lo que le toca. Así, dado el caso no tendrás que gritarle, simplemente cumplir con la sanción que ya se había establecido. Como dicen por ahí, sobre aviso no hay engaño. 
 
7.- Analiza los motivos de tu enojo
Muchas veces lamentablemente nos desquitamos con nuestros hijos por cosas que no tienen nada que ver con ellos. Lo mejor es enfrentar esos problemas de una vez por todas, gritarles no los resuelve y les daña tanto como a nosotros. Si lo consideras puedes acudir con un profesional para aprender a lidiar con tu enojo. Los hijos merecen tiempo de calidad. 
 
Confiamos en que estas sugerencias te harán llevar mejor trato con tus hijos pues, como en toda relación, una buena comunicación es clave para que la paz prevalezca. Menos gritos y más amor es la clave para una familia feliz.