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Señales de que el estrés te está enfermando

bruce agosto 22, 2017 Comentarios desactivados en Señales de que el estrés te está enfermando
Señales de que el estrés te está enfermando
El estrés sin duda es una de las enfermedades más graves de la actualidad. Aparece cuando obligaciones y asuntos pendientes nos consumen, de manera que descuidamos la salud por tratar de hacer lo más posible. Lo peor del caso es que altera las emociones, y sumando eso con los problemas físicos que produce, puede generar padecimientos más delicados.
 
Hoy queremos compartir contigo algunos de los síntomas más importantes que hablan de una gran presencia de estrés, y algunas sugerencias para controlarlo, de manera que no siga afectándote. Es verdad que hay cosas que salen de control, pero nosotros decidimos de qué forma nos impactarán. Y por tu bien y el de tus seres queridos, vale la pena hacer el esfuerzo para no dejar que el estrés gane la batalla. Esto es lo que debes vigilar:

1.-  Erupciones y manchas en la piel
Ya que el estrés afecta al sistema inmunológico, el organismo reacciona de forma exagerada a cualquier estímulo, y desencadena reacciones alérgicas. También libera histamina, con lo que combate enfermedades que en realidad no tenemos, pues los síntomas son percibidos gracias al estrés; es como una ilusión para el cerebro. 
 
2.- Aparición de espinillas
El estrés aumenta la cantidad de cortisol en el organismo, por lo que puede provocar que de repente aparezcan espinillas en varias partes del cuerpo. 
3.- Cambio en el peso corporal
Asimismo el estrés provoca que el apetito aumente o disminuya, y el incremento del cortisol evita que el cuerpo procese adecuadamente el azúcar en la sangre y la forma en la que se metabolizan grasas, proteínas e hidratos de carbono. En conjunto todo esto altera tu peso. 
 
4.- Falta de concentración
Tienes tantas cosas por hacer que es normal que te falle la memoria, te deprimas y hasta desarrolles ansiedad; te atormenta lo que no has podido hacer y los resultados que esto pudiera provocar. 
 
5.- Dolor de cabeza
Quizás antes no experimentabas estas molestias, pero debido a que el estrés altera los nervios perjudica la función de los vasos sanguíneos en la cabeza, lo que provoca dolor recurrente. 
 
6.- Caída de cabello
Es normal que se caigan algunos cabellos, pero si son mechones es importante acudir al médico. Esto ocurre porque el estrés afecta el sistema inmunológico, debilita los folículos pilosos del cuero cabelludo y perjudica la cabellera. 
 
7.- Molestias en el vientre
El estrés altera el proceso de digestión, aumenta la cantidad de ácidos en el estómago, produce gases, hichazón y ardor; incluso favorece el desarrollo de padecimientos como gastritis y colitis nerviosa. 
 
8.- Problemas para dormir
Debido a que la mente está ocupada tratando de resolver los pendientes, es posible que batalles para conciliar el sueño; y aunque lo hagas, despiertas cansado. La falta de sueño a la vez provoca otros malestares, como cambios en el apetito, en el peso, irritabilidad y problemas de concentración. 
 
9.- Resfriados
Como el estrés afecta el sistema inmunológico, el organismo no está en condiciones de combatir enfermedades y lo primero que aparece son resfriados de forma frecuente. 
 
10.- Irritabilidad constante
El estrés altera tus emociones, te pone de mal humor y afecta tus relaciones con los demás. Aunque tú te sientas bien, al primer estímulo estallas o simplemente no te sientes con el mejor de los ánimos para convivir con quienes te rodean. 
 
Lo mejor es que ante cualquiera de estos síntomas acudas al médico para una revisión, así podrán determinar si realmente se trata de una enfermedad o un nivel alto de estrés que debes tratar.
La buena noticia es que si se trata de estrés, lo puedes controlar con alguna de estas opciones:
 
1.- Hacer 30 minutos de ejercicio diario. 
 
2.- Alimentarte sanamente.
 
3.- Programar tu teléfono para que no suene en la madrugada. 
 
4.- Dejar de usar aparatos electrónicos por lo menos una hora antes de dormir. 
 
5.- Realizar ejercicios de respiración.
 
6.- Organizar tus pendientes estableciendo prioridades. 
 
7.- Pidiendo ayuda para cumplir tus obligaciones, en caso de ser posible. Muchas veces nosotros mismos nos dañamos al no saber o no querer delegar algunas actividades. Pedir ayuda no te hace incapaz sino inteligente, pues tienes oportunidad de dar mejores resultados.