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Los nuevos problemas del portaaviones más caro del mundo

bruce agosto 1, 2017 Comentarios desactivados en Los nuevos problemas del portaaviones más caro del mundo
Los nuevos problemas del portaaviones más caro del mundo

Con varios años de retraso y decenas de problemas, el vehículo de guerra más caro del mundo ya está a disposición de su ejército. El portaaviones estadounidense Gerald R. Ford ha llegado a su destino designado en la estación naval de Norfolk (Virginia, Estados Unidos), después de superar numerosos sobrecostes, retrasos y fallos de todo tipo. Pero el problema es que este barco, que ha costado alrededor de 16.000 millones de dólares, sigue sin estar preparado para entrar en combate.

El que debe ser el puntal de la armada más poderosa del mundo se empezó a construir en 2005. Tras más de diez años de desarrollo sus problemas aún son muchos y van desde errores en el sistema de catapultas a la falta de urinales y otros compartimentos básicos.

Por ello se cree que, a pesar de que ya está asignado, el super portaaviones no podrá llevar a acabo ninguna misión hasta 2020.Sin embargo, expertos de todo el mundo coinciden en que cuando este moderno buque esté en marcha marcará la pauta de los vehículos de guerra del futuro.

Sus sistemas punteros y su capacidad para multiplicar las operaciones ahorrando costes tiene fascinada a la industria de defensa. De momento, su próximo objetivo está en 2018 cuando deberá demostrar en diversas pruebas que con su construcción no han tirado el dinero.

El objetivo es que este Gerald R. Ford (CVN78) sea el portaaviones que empiece a reemplazar a los míticos Nimitz. Debería permanecer activo, junto al resto de los de su clase, hasta 90 años pero no ha empezado con muy buen pie.

Según la marina de Estados Unidos, está terminado en un 98%, con un 97% de los compartimentos internos acabados y revisados y más del 89% de las pruebas hechas. Pero, según el análisis de un equipo de control de calidad, el navío no está preparado para entrar en combate.

Estados Unidos busca con este nuevo navío optimizar los recursos y mejorar su rendimiento. Entre los principales cambios respecto a sus predecesores están los nuevos reactores nucleares, hasta un 300% más potentes y que pueden generar mucha más electricidad de la necesaria hoy para acomodar futuras tecnologías.

Los fallos están ahogando el proyecto. Tienen errores como el de sus catapultas. Éstas tienen un problema cada 400 lanzamientos cuando deberían poder realizar más de 4.100 sin una avería. Y el avanzado radar de doble banda ni se ha podido probar.

La marina espera poder usar el buque en despliegues reales para 2021 para rebajar la sobrecarga que está suponiendo mantener la presencia prevista en los mares con sólo los diez Nimitz operativos. Pero esa fecha parece cada vez más un objetivo inalcanzable.

A pesar de todo, los expertos siguen apostando por este buque, y eso es porque está pensado para abrir una nueva época en la industria militar. Los marineros disponen hasta de salas de descanso equipadas con WiFi. Veremos si el proyecto sale a flote o se va a pique.