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Venezuela, Maduro contra el mundo

bruce julio 19, 2017 Comentarios desactivados en Venezuela, Maduro contra el mundo
Venezuela, Maduro contra el mundo

La crisis de Venezuela ha hecho metástasis.  La situación que vive el vecino país es el tema que ha puesto a hablar a toda América Latina y varios líderes de la región han aprovechado para manifestar su preocupación, algo que no ha gustado al presidente Nicolás Maduro quien ha abierto el fuego en contra de aquellos mandatarios, a quienes acusa de “meterse en lo que no les importa”.

El último encontronazo entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y el del venezolano Nicolás Maduro, podría haberse presentado este lunes 17 de julio, cuando el mandatario colombiano viajó a Cuba para convencer al gobierno de Raúl Castro de establecer una estrategia diplomática para frenar la “creciente crisis de Venezuela”. La versión fue publicada por el diario británico The Financial Times, que aseguró que en la medicación estarían también los gobiernos de México y de Argentina.  

Santos, en cuyo gobierno se reestablecieron las relaciones con Venezuela, le ha sugerido a su homólogo aplazar la convocatoria de la Asamblea Constituyente. Airado, Maduro contestó unos días después señalando que Juan Manuel Santos era quien exportaba la droga al mundo y a Venezuela, ydeclaró a su país la “primera víctima del narcotráfico colombiano”. 

La crisis venezolana no ha sido el único pretexto para que el cruce de declaraciones entre los dos mandatarios. El año pasado, con el cierre de la frontera ordenado por Maduro, ya se había producido los primeros enfrentamientos. Maduro amenazó con “revelar los secretos de las conversaciones en paz”, en respuesta al trino en el que Santos afirmaba que la revolución bolivariana había fracasado. O la declaración del presidente venezolano en la que afirmó que era “el padre” del presidente colombiano y que este debía “hincarse e inclinarse” ante él. A esa provocación Santos respondió  “a mí me pueden insultar todo lo que quieran, personalmente no me importa, pero que no insulten al pueblo colombiano”.

El expresidente colombiano Andrés Pastrana ha sido otro blanco frecuente del mandatario venezolano Nicolás Maduro, sobretodo tras su visitas al vecino país en las que pretendía conocer el estado de salud de Leopoldo López, cuando estaba detenido en Ramo Verde. En enero de 2015, Pastrana acudió a un foro organizado por la oposición venezolana en compañía de los ex jefes de Estado mexicano, Felipe Calderón y chileno Sebastián Piñera, lo queMaduro calificó de un apoyo a un golpe de Estado y aseguró que la campaña de Pastrana había sido financiada por dinero del narcotráfico.

Desde ese entonces la relación no ha mejorado. Pastrana se ha vuelto aún más crítico de la situación de Venezuela y se ha convertido en un abanderado de la oposición a Maduro en el exterior. Por esto, no sorprendió que el antiguo mandatario de Colombia sirviera, junto con otros expresidentes de la región, de observador y garante internacional de la Consulta Popular celebrada el pasado domingo 16 de julio.

Al respecto, en entrevista con el medio La Patilla, Pastrana felicitó al pueblo venezolano por su desempeño en este evento y aseguró que “Maduro sabe que su narcoparaconstituyente es ilegítima, lo que es legítimo es la Consulta Popular”. Un trino que sin duda no dejará indiferente al mandatario bolivariano.

Junto con el colombiano Andrés Pastrana, uno de los exmandatarios que más se ha manifestado en contra de Maduro ha sido Sebastián Piñera de Chile, quien desde hace años acompaña a la oposición venezolana.

Maduro y Piñera convivieron de manera amable durante los años en los que coincidieron como jefes de estados de sus respectivos países. Sin embargo,una vez el chileno dejó el cargo, las opiniones de Piñera en contra del gobierno de Maduro se endurecieron.

El primer encontrón entre Piñera y Maduro se dio meses después de que el chileno dejara el cargo en 2014. Durante un viaje a Madrid, Piñera confesó su “terrible preocupación” por la situación que se estaba viviendo en Venezuela en un año de elecciones parlamentarias.

Maduro, como suele hacer, respondió casi de inmediato “El expresidente Piñera, de Chile, no tiene moral para hablar de nuestro país. Con el expresidente Piñera, de Chile, tuvimos buena relación, ahora parece que se quiere sumar al club de expresidentes fracasados de la derecha”, dijo en una entrevista radial citada por el Nuevo Herald.

Con los años, la posición de Piñera se radicalizó en cuanto a la crisis venezolana. El chileno pasó a ser uno de los exmandatarios más relacionados con la oposición venezolana y ha viajado más de una vez a Venezuela a participar de diferentes foros organizados por aquellos en contra de Maduro. En uno de ellos, organizado en 2015, el presidente venezolano no pudo ocultar su enojo por la asistencia del chileno.

“El pueblo ha visto el rostro horroroso del fascismo otra vez, del fascismo de estas tierras que sabotea la economía (…) y del fascismo que se han traído de otras tierras, que da vergüenza que se hayan traído a los hijos de (Augusto) Pinochet”, dijo Maduroen ese foro al que también asistieron Pastrana y el mexicano Felipe Calderón.

La llegada a la presidencia de Donald Trump ha significado un endurecimiento del discurso por parte de Estados Unidos frente a Venezuela. Aunque el gobierno Obama y el de Maduro nunca se la llevaron bien, las relaciones con el magnate han sido más agresivas.

“Saca tus manos de aquí Donald Trump. Go home, Donald Trump, fuera Donald Trump de Venezuela”, dijo Maduro el pasado mes de mayo, precisamente tras el encuentro que sostuvo el presidente de Estados Unidos con Juan Manuel Santos en la Casa Blanca. Ese día Trump le manifestó a su homólogo colombiano  su preocupación por la crisis que se vivía en el vecino país.

“En Venezuela sí hay Gobierno digno y aquí estamos de pie, saca tus manos de aquí Donald Trump”, reiteró Maduro, quien luego calificó como una “grosería” que su homólogo estadounidense opinara sobre Venezuela “cuando su país y su Gobierno se cae a pedazos”.

Trump, que se ha reunido con líderes de la oposición de ese país, se ha referido en reiteradas ocasiones a la crisis política que vive Venezuela. La última de ellas vino poco después de la Consulta Popular este 16 de julio, convocada por la oposición.

“Estados Unidos no permanecerá de brazos cruzados mientras Venezuela se derrumba. Si el régimen de Maduro impone su Asamblea Constituyente el 30 de julio, Estados Unidos tomará fuertes y rápidas acciones económicas”.

Respecto a la intención de Maduro de reconocer el resultado del sufragio, el presidente estadounidense calificó al venezolano como  “un mal líder que sueña con convertirse en un dictador”.

El gobierno del brasileño Michel Temer no ha sido ajeno a los ataques del presidente Nicolás Maduro, pese a su intención de mantenerse al margen de la situación política que se vive en Venezuela. “No cometeremos el mismo error” del Gobierno venezolano, dijo en alusión a que el propio Maduro ha calificado de “golpe” el proceso de destitución Dilma Rousseff.

Maduro ha aprovechado la grave coyuntura que también se vive en Brasil para atacar a su homólogo brasileño, a quien acusa de “corrupto” por las grabaciones que al parecer lo muestran apoyando la idea de pagarle a un exlegislador a cambio de su silencio por el escándalo de Lava Jato. Este hecho ha desencadenado una crisis política sin precedentes en Brasil.

“El gobierno fascista está cayendo; gobierno corrupto de mafias (…). Le salieron grabaciones (a Temer) pidiendo millones de dólares a los empresarios, lo que llaman coimas, sobornos”, expresó Maduro el pasado mes de mayo.

El presidente venezolano tildó a Temer de ser un “sicario político” y lo acusó también de servir a los intereses del poder económico de Brasil. “Son presidentes sicarios, los ponen un año a que hagan el trabajo sucio y después los sacan”, dijo Maduro poco después de la aparición de las grabaciones.

El presidente español Mariano Rajoy fue el primer mandatario que recibió insultos por parte de Maduro luego de la Consulta convocada por la oposición este domingo. “Mariano Rajoy, saca tus narices de Venezuela, ya es bastante lo que tienes de peso en la tragedia que vive España”, dijo el presidente venezolano.

La arremetida de Maduro se produjo después de que Alfonso Dastis, ministro Exteriores español, tomara partido en contra del proceso constituyente, que Maduro mantiene pese a la oposición de gran parte del país.

Pero las relaciones de Maduro con el gobierno español no son las mejores desde que el chavista asumiera el poder en 2013. En mayo de este año, el mandatario venezolano llamó a su homólogo español “cobarde” por “permitir una agresión contra el embajador de Venezuela” en Madrid. Otras veces le ha dicho “bandido” y “protector de delincuentes y asesinos”, debido a los reiterados pedidos del español para la liberación de los presos políticos venezolanos.

Desde que llegó a la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA), hace poco más de dos años, Luis Almagro se convirtió en el principal crítico del gobierno de Maduro desde el plano internacional.

Maduro ha calificado al uruguayo de ser una ficha de la CIA estadounidense. “Algún día contaré su historia (…). Fue una jugada maestra que hicieron los gringos, la CIA, con un agente, Almagro. Yo sé todo. Lo conozco muy bien. Sé sus secretos”, aseguró el mandatario venezolano, luego de que el uruguayo pidiera elecciones inmediatas y liberación de los presos políticos en mayo de este año.

Las relaciones empezaron a deteriorarse abiertamente en octubre de 2015 cuando Almagro recibió en la OEA a las esposas de los líderes opositores venezolanos encarcelados, Leopoldo López, Antonio Ledezma y Daniel Ceballos.

Desde entonces, el cruce de palabras entre ambos ha sido cada vez más frecuente y agresivo. El uruguayo ha acusado a Maduro de robar dineros del Estado y le hizo un llamado para que libere a los que tiene “presos por sus ideas”. También ha ejercido una fuerte presión para que se le aplique la Carta Democrática a ese país.

Frente a estas acusaciones, Nicolás Maduro no ha perdido la oportunidad de tildar de “inepto” al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA). Eso sucedió cuando el uruguayo publicara un informe crítico sobre la situación del país caribeño en abril de este año.

“No nos vamos a quedar callados ni de brazos cruzados frente a la agresión del secretario general, de este traidorcillo, de este inepto llamado Luis Almagro (…) nadie amenaza a Venezuela y menos esta basura de ser humano”, dijo el presidente venezolano.

“El Señor Vicente Fox (…) ha sido declarado persona non grata en Nuestra República” declaró en televisión nacional el canciller venezolano Samuel Moncada, después de que el expresidente mexicano tildara de dictador a Nicolás Maduro durante el trabajo que realizó como observador del plebiscito organizado por la oposición el pasado domingo 16 de julio en Caracas.

Según explicó el funcionario, de ahora en adelante le será vetada la entrada al país al exmandatario por ser “un agente perverso que viene a provocar muerte y destrucción” y uno de los “sicarios políticos” que abusó de la confianza del pueblo venezolana, junto con los ex presidentes de Colombia, Andrés Pastrana, de Bolivia, Jorge Quiroga y de Costa Rica, Laura Chinchilla y Miguel Ángel Rodríguez.

La relación ha sido tensa desde que en mayo pasado Vicente Fox tachara a Maduro de “dictador” y de “líder mesiánico y populista”, durante una conferencia ofrecida en Managua. Ahora, nuevamente repitió un discurso similar, pero esta vez a través de un megáfono en plena capital venezolana, donde dijo que “esta lucha se ganó” y “paso a paso, voto a voto, el dictador saldrá”.

Entre el presidente de la República de Perú, Pedro Pablo Kuczynski y el de Venezuela, Nicolás Maduro, existe una relación tensa, desde que el primero accedió al poder. Por eso es que el mismo domingo 16 de julio, el sucesor de Ollanta Humala se apresuró a saludar a través de su cuenta de twitter la “expresión democrática de rechazo a la convocatoria de la cuestionada e ilegítima Asamblea Constituyente” convocada por Maduro.

Pero este trino sólo fue la expresión final de una larga serie de confrontaciones que iniciaron en octubre de 2016 cuando el presidente peruano propuso tratar el tema de la crisis económica de Venezuela y las afectaciones de los derechos humanos y políticos de la oposición en la XXV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno (OIE).

A partir de allí, las diferentes respuestas entre ambos han dado lugar a citas tan conocidas como la acusación de Kuscynsky de que Venezuela es un “régimen insostenible”, a diferencia del resto de América Latina que sería según él un “perro simpático que no da problemas” a Estados Unidos. Razón por la cual el líder venezolano le pidió que se quitara “ese traje de empresario estadounidense” y propuso ofrecerle un pepino en televisión nacional para “ver si con este regalo reflexiona y le pide perdón a los pueblos de América Latina y el Caribe”.

Hace apenas un semestre, la relación entre el presidente venezolano Nicolás Maduro y la alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, se encontraba en su mejor momento. En octubre,  el propio mandatario agradeció a través de su canciller Delcy Rodríguez el respaldo ofrecido por la UE para abrir el diálogo con la oposición.

Pero eso parece asunto del pasado. La solicitud de la canciller europea de “suspender” el proceso de votación de la Asamblea Constituyente para buscar una solución “pacífica negociada” al conflicto que vive ese país, junto con la amenaza de poder llegar a usar sanciones en caso de que se desatendiera su recomendación, suscitó una reacción airada de Maduro.

“Hoy salió Federica Mogherini, la canciller de la Unión Europea (UE) dando órdenes al Gobierno de Venezuela. ¡Insolente!. ¿Qué creen, que estamos en 1809, cuando recibíamos órdenes de los imperios europeos?. ¡Venezuela es un país libre, soberano y nadie le da órdenes! En Venezuela mandamos los venezolanos y venezolanas. Federica, te equivocaste de país. Venezuela no es colonia de la Unión Europea” expresó Maduro en televisión Nacional.

Ya son más de 100 días los que completa la crisis de Venezuela. Maduro sigue capoteando a la oposición, pero también enfrentándose contra numerosos líderes mundiales.

Así, mientras continúe la crisis, no parece que la diplomacia continental vaya a tener un trabajo fácil para lograr que las relaciones entre Venezuela y los países de la región vuelvan a guardar las formas protocolares.