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Tipos de ex novios tóxicos y cómo sacarlos de tu vida

bruce julio 13, 2017 Comentarios desactivados en Tipos de ex novios tóxicos y cómo sacarlos de tu vida
Tipos de ex novios tóxicos y cómo sacarlos de tu vida

Bueno fuera que al romper con una relación, en serio pusiéramos punto final. En ocasiones seguimos arrastrando el pasado como si estuviéramos encadenadas a él, y eso no nos deja avanzar.

Aquí te damos una lista de los ex más tóxicos y cómo actuar con ellos, porque aunque el problema parece que viene de él tendrás que resolverlo tú.

1. El idealizado

Muchas veces cuando terminamos un noviazgo nuestra mente nos engaña y nos hace recordar sólo lo bonito.

De pronto empezamos a extrañar al susodicho y a pensar que era perfecto y que no encontraremos a nadie que nos haga sentir igual. Esto sucede normalmente cuando lo que tuvimos fue idealizado.

CASO

“Me tardé más en superar a mi ex, que lo que duró la relación”. Dunia nos cuenta. “Ya no hallaba cómo dejar de pensar en él; sentía que era el hombre de mi vida. El dolor era tan grande que casi superó al amor que creí que le tenía. Ya ni sabía qué era realidad y qué me estaba inventando. Pasaron meses antes de darme cuenta de que la idealización era un mecanismo de defensa que ocultaba los errores que mi pareja había cometido y que yo no quería ver”.

– ¿Dónde estás?

La idealización es también una negación, porque no queremos aceptar que el noviazgo no fue tan bonito y que hubo cosas malas. Nos duele ver que él es un ser común y corriente y no un personaje adorable, de novela de Stephanie Meyers.

Necesitas tiempo y confrontación. Es probable que hayas hablado hasta el cansancio con tus amigas, y ellas ya te dijeron que dejes de sufrir. Te puedes sentir poco comprendida y te alejarás de todos para seguir viviendo tu dolor, o puedes percatarte de que efectivamente debes pasar a la siguiente etapa.

Lo mejor es revisar con alguien más objetivo tu relación. Estás ofuscada y te va a costar trabajo ver la realidad. Si sientes que ya llevas demasiado tiempo estancada en los mismos pensamientos, lo mejor es asistir con un terapeuta. Él o ella no se va a quejar de que le cuentes la misma historia (porque será sólo una hora y con sueldo) y te ayudará a entender por qué sigues apegada a un tipo que ya se fue.

Cuando reconozcas los momentos dolorosos, sepas de dónde vienen y por qué la necesidad de negarlos, podrás dejar ir.

– De tu parte

No caigas en la tentación de buscarlo. Como tu mente te engaña mostrándote sólo lo bueno de la relación, pensarás que si lo contactas podrás reencender la chispa y te la pasas haciendo planes para reconquistarlo. Lo único que lograrás es herirte más, y que él note lo vulnerable que estás sola.

No entres en esa situación. Al menos cuando ya lo hayas superado, sabrás que tu dignidad quedó intacta y él nunca tuvo la información de cuánto sufriste. No tiene sentido que lo sepa.

2. El ególatra

No te deja ir, pero no porque te quiera, sino porque necesita saber que todavía estás disponible para él. Ya que lo sabe, se va, no le interesas para nada en realidad.

Su actitud es muy confusa porque de pronto se aparece en tu vida mandándote un mensaje de texto, o comentando tus fotos en tus redes sociales, y lo primero que piensas es: “Oh, no me ha olvidado”. Entonces le respondes, te portas linda y crees que sigue aferrado a ti. Después desaparecerá y no entenderás nada.

* CASO

“Me estaba volviendo loca cada vez que Benjamín me buscaba”. Cuenta Mónica. “Nos la pasábamos texteando, me preguntaba cómo estaba y tal, pero nunca me invitaba a salir.

Las dudas me asaltaban todo el derecho a confrontarlo o simplemente dejarle de contestar.

Puedes decirle de frente: “¿Qué quieres? ¿Para qué me buscas? ¿Por qué me escribes?”, y si te sale con cuentos chinos (“porque quiero que seamos amigos, para ver cómo estás, porque te extraño”), contéstale: “No creo que sea buena idea, lo nuestro terminó y ya me moví, tú debes hacer lo mismo”.

Si prefieres la idea del ghosting, en este caso es permisible. Sólo no le respondas a sus mensajes. Entenderá el punto y te dejará de molestar.

 

3. El superpartido

Si hay algo peor que terminar, es además tener que lidiar con toda la gente a tu alrededor que te dice que fuiste tonta por dejarlo ir.

Este ex conquistó a tu familia y amigos, pero no a ti. Es como un fantasma que te persigue, aunque no directamente, sino por medio de tu ambiente.

Encuentra las maneras de averiguar de ti y acercarse, y aunque no sea de frente, se siente como stalkeo todo el tiempo.

* CASO

“Me parece que fue más duro para mis amigos que para mí”, dice Jimena. “Pero me dolió no sentir su apoyo, porque me enteré que algunos seguían invitando a Héctor a happy hours y reuniones, memolestémucho.Tuve que hablar con ellos y decirles que se suponía que la amistad era conmigo y que me sentía incómoda de que siguieran en contacto. No me estaban ayudando”.

¿Dónde estás?

Puede ser que tu familia te esté recordando todo el tiempo tu noviazgo con comentarios imprudentes, como: “¿Estás segura? ¿No lo pueden arreglar? Estás cometiendo un grave error…”, esto sólo alargará tu etapa del duelo. Pero tienes que estar consciente de que ellos son los que quieres que vuelvas, no tú.

De tu parte

Habla con la gente que no le está poniendo límites a él y explícales cómo te sientes. Si tus amigos lo siguen viendo, diles que no estás de acuerdo y que esperas que lo entiendan. Si se van, sabrás que no eran tus BFFs de verdad.

En cambio, si lo son, les dolerá también haber ‘cortado’, pero seguro te apoyarán (a menos que la mala del cuento hayas sido tú, ése es otro problema).

En el caso de tu familia, también tienes que ponerles un freno, diciéndoles que era tu relación y no la de ellos, y que si estás cometiendo un error es tuyo y que te dejen tomar decisiones. No se pueden meter tanto en tu vida.

Es muy fácil ver las cosas desde fuera, pero no saben con certeza lo que estabas viviendo y cómo te sientes.

4. El exnovio y examigo

Es una situación muy problemática cuando empiezas a andar con un amigo del grupo, pero peor, cuando terminan. Obvio, quieres seguir viendo a tus besties, pero sabes que te lo vas a encontrar y será un esfuerzo para ti fingir que todo se encuentra supercool.

* CASO

“Para mí era muy importante conservar mi grupo porque en verdad disfruto de su compañía”, cuenta Betty. “Como mi ex y yo no habíamos terminado tan mal, pensé que podíamos seguir siendo amigos y meter reversa en la relación, pero fue más complicado de lo que creí.

Cada vez que iba, tenía que arreglarme demasiado para que viera lo que se estaba perdiendo y, al mismo tiempo, portarme muy cool para que sintiera que todo estaba superado.

Jugábamos algo que parecía fácil, pero que terminó por desgastarse. Supe que si realmente quería dejarlo ir, tenía que cortar desde raíz.

Dejé de ir a las reuniones por un rato porque necesitaba encontrarme a mí misma y poner en orden mis pensamientos.

Continué viendo a quienes eran mis amigos de verdad, por otro lado. Fue un proceso bastante difícil, pero ni modo”.

¿Dónde estás?

La repartición de amigos es de los eventos más dolorosos a la hora de cortar con tu chico. Sobre todo si el grupo desde un principio era de los dos porque toda la dinámica se ve afectada. Tendrás que lidiar con el proceso de chismes, dimes y diretes.

De tu parte

Si para ti es un esfuerzo el estar conviviendo con él y respondiéndole preguntas incómodas, date un respiro. No significa que tengas que alejarte para siempre, habla en privado con tus amigos más cercanos y diles que necesitas un descanso y que cuando las aguas se calmen volverás.

También puedes hacer tus reuniones con tus más allegados sin sentirte obligada de invitarlo. Sí, será incómodo para todos, pero es un proceso que se irá limpiando poco a poco.

Sólo el tiempo dirá si pueden volver a ser amigos o al menos convivir en paz y cordialidad; o si de hecho, ya no te interesa ni su amistad.

5. El obsesivo

Está dispuesto a todo para recuperarte y no dejarte ir. Y no por ego, sino porque creó una extraña dependencia hacia ti. No le importará ponerse de tapete si es necesario, y llamarte todos los días pidiéndote otra oportunidad.

Es un chico muy inseguro que cree que te adora, pero que tiene graves problemas de autoestima.

Puede ser muy manipulador, usa el dolor para llegar a tu corazón y hacerte sentir mal o culpable.

* CASO

“Desde el primer minuto, Mario no me dejó ir”, dice Lola. “Se puso a llorar y sentí horrible. No me dejaba ni hablar, sólo pedía perdón una y otra vez, y me prometía el cielo y las estrellas.

Por más que le pedía tiempo para pensar las cosas, me buscaba a diario y me decía que no creía en los breaks, que yo era el amor de su vida y que no me  dejaría ir.

Terminé por regresar con él por puro agotamiento, mas como era de esperarse, esta vez tampoco funcionaron las cosas”.

¿Dónde estás?

No creas que su actitud es sinónimo de amor. Por desgracia, no significa que en realidad te quiera, sino que sus temores lo rebasan. Una persona sana que desea volver contigo no te va a chantajear ni a hacer sentir mal; simplemente te pedirá que le des una oportunidad para hablar, pero jamás jugará a la víctima ni usará el dolor como un arma.

Si de verdad te quiere, y tú no deseas regresar, te va a dejar ir. Si no, es obsesión y la relación puede ser muy tóxica.

De tu parte

Tienes que estar muy segura de lo que quieres, porque este tipo de ex no se da por vencido tan fácil. Siente que no vale sin ti (o sin una pareja), tiene pánico a la soledad, al fracaso, a empezar de nuevo, a lo que dirá la gente…

Tendrás que ponerle un alto severo, las palabras no sirven porque es muy bueno con ellas. Sólo deja de contestar y evítalo a toda costa.

Platícales a tu familia y amigos para que te apoyen y no caigan también en sus redes, con el tiempo tendrá que hacerse a la idea e irse.