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Balón gástrico, ¿funciona contra la obesidad?

bruce mayo 12, 2017 Comentarios desactivados en Balón gástrico, ¿funciona contra la obesidad?
Balón gástrico, ¿funciona contra la obesidad?

Un nuevo “balón en pastilla” podría ofrecer una forma no quirúrgica para que las personas obesas pierdan peso, y también para que mejoren su estado de salud, según un pequeño estudio.

El estudio, de tan solo 10 pacientes, evaluó la más reciente versión del llamado balón gástrico.

Algunos expertos en la pérdida del peso consideran que los balones son una alternativa a la cirugía invasiva para la obesidad. 

El método es sencillo: se colocan uno o más balones en el estómago, y luego se inflan, permitiéndoles ocupar espacio y controlar el apetito del paciente.

En el mercado de Estados Unidos ya hay unos pocos balones disponibles. Dos, llamados ReShape y Orbera, se ingieren con la ayuda de un endoscopio colocado en la boca y que se baja hasta el estómago.

Otro, llamado Obalon, se traga mediante una cápsula. La cápsula, que está atada a un catéter delgado, se disuelve al llegar al estómago, lo que hace que balón aparezca. Entonces, el balón se infla con aire a través del catéter.

 Los tres dispositivos de balón se deben extraer a través de un endoscopio seis meses después.

El dispositivo evaluado en el nuevo estudio difiere de varias formas, dijo el investigador, el Dr. Hidetoshi Ohta, del Hospital Otaru Ekisaikai, en Japón.

Como Obalon, se toma en una pastilla. Pero no hay necesidad de un endoscopio, explicó Ohta. El balón se desinfla y se excreta de forma natural seis meses tras tragarlo.

El nuevo dispositivo también tiene una “válvula magnética”, dijo Ohta. La válvula se puede abrir en cualquier momento para desinflar el balón, por ejemplo en una emergencia.

En el estudio, que según Ohta no recibió financiación de la industria, participaron 10 adultos con sobrepeso u obesos.

Todos fueron tratados con el balón gástrico, junto con ejercicio y cambios en la dieta, que son componentes clave de todos los sistemas de balón aprobados.

Tras seis meses, los pacientes habían perdido casi un 13 por ciento de su peso corporal, en promedio. Además, señaló Ohta, sus niveles de insulina se redujeron en un 20 por ciento, y sus niveles de colesterol LDL “malo” bajaron en un promedio de 20 mg/dL de sangre.

La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre. Es común que las personas obesas se hagan resistentes a los efectos de la insulina, una afección que es precursora de la diabetes tipo 2.

No es un método muy duradero, opina un experto

Ohta dijo que los hallazgos sugieren que la terapia con balón no solo puede fomentar la pérdida de peso, sino que también podría ayudar a controlar la diabetes tipo 2 y el colesterol alto.

Pero un cirujano para la pérdida de peso que no participó en el estudio, se mostró escéptico.

El Dr. Mitchell Roslin, jefe de cirugía para la obesidad en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, dijo que no es sorprendente que los pacientes en este estudio observaran mejoras en los niveles de insulina y de LDL. “Cualquier modalidad” que provoque pérdida de peso, también conlleva esos beneficios, señaló.

A Roslin no le convence que los balones gástricos ofrezcan una solución a largo plazo para la obesidad.

“El problema con los balones es que hay que extraer los dispositivos”, comentó. “Y es poco probable que un dispositivo que se extraiga, o en este caso, que se desinfle, tenga un impacto duradero”.

Citó a las “dietas líquidas” como un analogía. Funcionan, pero poco tiempo. Y las personas con frecuencia recuperan todo el peso perdido, e incluso más, dijo Roslin.

“Reto a cualquiera a que me explique por qué un balón sería distinto”, agregó.

Y dejar el dispositivo dentro podría aumentar el riesgo de complicaciones, advirtió Roslin.

Efectos secundarios de los balones

En cuanto a las preguntas sobre la seguridad, los balones que ya están en el mercado tienen algunos posibles efectos secundarios. Éstos incluyen náuseas, vómitos y úlceras estomacales, según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU.

También, a principios de año, la FDA advirtió a los médicos de dos problemas potenciales con los balones ReShape y Orbera, que se rellenan con un fluido en lugar de aire.

Según la agencia, los dispositivos pueden inflarse en exceso de forma espontánea, provocando a veces dolor abdominal, problemas para respirar y vómitos. Algunos pacientes han desarrollado pancreatitis (una inflamación del páncreas) por la compresión causada por los balones.

Si uno de esos problemas surge, quizá los pacientes necesiten que se les saque el dispositivo, apuntó la FDA.

Ohta reconoció que este estudio fue muy pequeño y a corto plazo. Comentó que hay ensayos más grandes y más largos ya planificados.

Ohta presentó sus hallazgos iniciales sobre el dispositivo el lunes en la Semana de las Enfermedades Digestivas (Digestive Disease Week), una reunión de gastroenterólogos, en Chicago. Los resultados se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.