Periódico QuienOpina – La ruta de millón de dólares que conduce a Prieto

La ruta de millón de dólares que conduce a Prieto

bruce marzo 27, 2017 Comentarios desactivados en La ruta de millón de dólares que conduce a Prieto
La ruta de millón de dólares que conduce a Prieto

Este domingo la edición del diario El Espectador reveló detalles del testimonio de Otto Bula que enredarán aún más el ya complejo entramado del escándalo de Odebrecht. La semana pasada el exgerente de la campaña de Santos en 2014, Roberto Prieto había asistido a la Fiscalía a dar su versión de los hechos que lo han salpicado hasta este momento. Su propósito, según dijo a la salida del búnker, era claro: demostrar que el exsenador cordobés mentía. “Vengo a decir lo que sé: la verdad, y que la justicia impere”, afirmó Prieto a los periodistas a salida de la diligencia judicial. Y agregó: “Prioritariamente lo que vengo es a desvirtuar la infamia de la que he sido objeto por parte de Otto Bula y las perversas distorsiones que ha habido en este proceso”.  

Aunque Prieto está enredado en otros capítulos del escándalo, hasta ese día en lo que respecta a Otto Bula no existía mucha claridad. Se trataba de esos episodios judiciales en los que se enfrenta la palabra de uno contra la palabra del otro. Y tanto Prieto, como su amigo Andrés Giraldo, habían calificado los señalamientos de Bula como una “infamia”. El exsenador aseguró que les había entregado un millón de dólares de los sobornos de Odebrecht en unos maletines en un café en la carrera 15 con calle 88.

Sin embargo, El Espectador reveló unos detalles que dejarían en el aire la impresión de que la supuesta entrega del millón de dólares es una realidad. El diario tuvo acceso a la declaración de Bula en la Fiscalía. El exsenador es tan minucioso en sus afirmaciones que seguramente revivirán las suspicacias que había generado ese capítulo del escándalo.

Por ejemplo, cuenta que para el envío del dinero se crearon dos cuentas en el exterior y que a cada una de estas se les hizo un giro de 500 mil dólares. Aclaró que él no era el titular de esas cuentas pues para hacer la vuelta habían buscado a una tercera persona, Víctor López, un hombre de Córdoba al que Bula le había comprado en el pasado una camioneta. López le entregó después de la transacción la plata a Bula en efectivo en una reunión que tuvieron en la casa de él, en el conjunto residencial San Simón en el norte de Bogotá.

El relato de Bula es tan detallado que revela el tiempo, modo y lugar de cada una de las reuniones que tuvo en todo el proceso y el nombre de quienes estuvieron presentes, incluido el del conductor que lo llevó. Asegura que los 500 mil dólares se monetizaron en el país a una tasa de cambio de 1.800 pesos y que del total, 810 millones, el cogió los 200 que le correspondían por hacer ese trabajo.

Bula relata otro dato clave: la persona que puede confirmar su versión. Se trata de Eleuberto Antonio Martorelli, entonces presidente de Odebrecht en Colombia. Según su testimonio, fue él mismo quien autorizó la entrega de los dineros y quien le habría pedido personalmente el favor a Bula de ser el intermediario de esos pagos que venían directamente desde Brasil. Agrega que una vez tuvo el dinero completo “en una tulita” se reunió con Martorelli en su oficina del parque de la 93 en Bogotá y fue ahí cuando el alto ejecutivo le dio las coordenadas para que le entregara la plata a Andrés Giraldo, el Juan Valdez de la calle 88 con carrera 15. Esa dirección venía anotada en un papelito al lado del nombre “Andrés Giraldo” y su número de celular. Según relata El Espectador, al llegar al café, como los dos hombres no se conocían se preguntaron “¿Tú eres Otto?. Bula le contestó: ¿Y tú eres Andrés?”.

Cuando Andrés Giraldo salió a contradecir las primeras versiones de Bula se había creado otra confusión que finalmente luego se resuelve. El amigo de Roberto Prieto le dijo a unos medios de comunicación que la reunión que había sostenido con Bula se había hecho en un café y a otros en un restaurante italiano. En la declaración que publicó El Espectador se señala que esa misma tarde fueron a ambos sitios. El exsenador cuenta incluso hasta qué comieron en cada uno de ellos.

Ese cruce de versiones le restó credibilidad a Andrés Giraldo, quien además, le dijo a Semana.com que no recordaba muy bien si había sido una o dos reuniones las que había tenido con Bula. Eso sí, recordaba que el exsenador se había presentado con infulas de ser el dueño del poder político de la costa Atlántica.

Giraldo rechazó la versión del exsenador y la calificó de ser una locura. “Él (Bula) dice cosas que no son creíbles. Asegura que tuvimos dos reuniones y que en la primera me dijo: “Hola, ¿cómo estás? Aquí hay medio millón de dólares para el doctor Prieto”. No me conocía a mí, no conocía al doctorPrieto. ¡Por Dios! Si a uno le pasa eso en Colombia, o sale corriendo o le da un infarto. Eso es absolutamente improbable. Nadie llega a una primera reunión con una canasta de medio millón de dólares”, le dijo a Semana.com en ese momento.

Sin embargo, lo más revelador de la declaración de Bula no es el cómo se hicieron las cosas sino el para qué. Según El Espectador, “Martorelli le había dicho a Bula que ese dinero que le enviaban desde Brasil a Prieto era para las personas que habían colaborado con un contrato obtenido por la multinacional. Pero que él no tenía claro si se refería al contrato Ocaña-Gamarra que fue adicionado al de la Ruta del Sol sector 2 y que costó más de $600 mil millones”.

Esa parte del testimonio de Bula despejaría lo que hasta ahora había sido el gran enigma de esta parte de la historia de Odebrecht y es cuál era la finalidad de esa plata. Cuando el fiscal Néstor Humberto Martínez presentó los resultados de sus primeras pesquisas muchos los criticaron por haberse apresurado. En ese momento, Martínez aseguró que Bula había confesado que entregó un millón de dólares de la plata de Odebrecht que tenían destino supuestamente a la “gerencia” de la campaña de Santos. El fiscal fue claro en ese momento en decir que el testimonio de Bula solo llegaba hasta Prieto.

Días después, el mismo Otto Bula le entregó una carta escrita a mano alConsejo Nacional Electoral en la que decía “no es cierto, ni me consta, ni he dicho que el dinero que le entregué al señor Andrés Giraldo fuera un aporte a la campaña Santos presidente”. Con los nuevos elementos,  el manuscrito que en ese momento fue interpretado como una retractación, podría hoy solo confirmar otra hipótesis de la investigación y es que la plata de Bula no tenía que ver con la campaña electoral, sino con los contratos de la empresa en el país.

La declaración de Bula deja a Prieto en una posición difícil. En especial porque han aparecido nuevos hechos que le dan contexto a lo que señala el exsenador. Por ejemplo, el diario El Tiempo reveló hace unas semanas que Prieto había ingresado seis veces a la ANI, para hablar con su presidente Luis Fernando Andrade. Giraldo también registra visitas. El mismo presidente de la ANI en su declaración ante la Fiscalía, revelada por el diario El Espectador la semana pasada, asegura que “Prieto no me dijo que estuviera contratado (por Odebrecht), ni me lo dijo la concesionaria Ruta del Sol, pero lo supuse, porque si no, ¿por qué otra razón me iba a preguntar?”. Aunque se ha dicho que su interés principal era la construcción de la transversal Ocaña-Gamarra, el diario también ha podido documentar que intercedió por otros negocios de infraestructura como el segundo túnel de la línea y la vía Cúcuta-Sardinata.

Hay otro personaje que será clave en la investigación: Juan Sebastián Correa.Según dijo Prieto en su famosa entrevista con Blu, la cita entre Giraldo y Bula la cuadró el funcionario de la ANI, quien es el enlace de la entidad con el Congreso y la mano derecha de Andrade. Se ha dicho que quien le pidió a Giraldo arreglar el encuentro fue el senador Bernardo el ‘ñoño‘ Elías. En la declaración de Bula, revelada por El Espectador, y lo que dijo Prieto en esa entrevista hay una diferencia importante y es la presencia de Correa en esa cita en la que supuestamente se entregó la plata. Bula no la menciona y Prieto la da como un hecho. 

La publicación de El Espectador reabrirá en la discusión pública el episodio del millón de dólares, pero con nuevos elementos y protagonistas. La investigación al parecer hasta ahora podría estar comenzando en forma.