Periódico QuienOpina – Fillon se alza como candidato por la derecha Francesa

Fillon se alza como candidato por la derecha Francesa

bruce noviembre 28, 2016 Comentarios desactivados en Fillon se alza como candidato por la derecha Francesa
Fillon se alza como candidato por la derecha Francesa

Según los primeros recuentos, a Fillon le han votado el 68,5% de los cerca de 4,3 millones de votantes frente al 31,5% para su rival, el también exprimer ministro Alain Juppé,según el recuento de 4.714 mesas, casi la mitad del total de 10.228. Juppé hundió sus expectativas como favorito con un programa centrista. También le perjudicó, según los sondeos finales, el tono agrio e insultante que utilizó en le la recta final tras verse superado por su rival. Incluso en plena jornada electoral, Juppé ha dicho tras votar que contra él ha habido una campaña “calumniosa e inmunda”.

El inédito experimento de los conservadores -celebraba primarias por primera vez en su historia- ha demostrado que la derecha está muy movilizada y politizada. Este domingo ha votado el 10% de todo el cuerpo electoral del país, cuando en las primarias de la izquierda hace cinco años participaron 2,8 millones. El éxito de los conservadores en este terreno ha sido incontestable.

Con un líder fuerte y legitimado en las urnas, la derecha francesa se lanza de lleno a la reconquista del Elíseo, de donde fue desalojada en 2012 por el actual presidente, François Hollande. Para ello, ha preferido a un candidato conservador, ortodoxo y católico como el más adecuado para afrontar los problemas de una Francia bloqueada por la crisis económica y golpeada por el terror yihadista.

Militantes y simpatizantes del partido de la derecha, Los Republicanos, han entendido que ese nuevo líder radical es el adecuado para derrotar a Marine Le Pen, la candidata del ultraderechista Frente Nacional que, según todos los sondeos, estará en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de junio próximo.

Con Fillon regresa una derecha menos estridente que la del fracasado Nicolas Sarkozy, eliminado en la primera vuelta en contra de todos los augurios, pero más tradicional, más dura, sin complejos. Es la derecha francesa católica (el 60% de sus votantes lo son), nerviosa por el frenazo económico y asustada por una supuesta crisis de identidad en un país multicultural atacado por los yihadistas.

En esos conceptos ha basado Fillon su campaña, apoyado en la segunda vuelta hasta por su declarado enemigo Sarkozy. Su programa económico y el de Juppé han sido similares, aunque el del primero es más liberal, más thatcheriano, como le han calificado los asesores del segundo. Pero la diferencia mayor reside en el catolicismo militante de Fillon, en su exhibicionismo. Ha reiterado que el aborto, cuya ley lleva en vigor 41 años, “no es un derecho fundamental”, pese a que así figura en la norma ampliada hace dos años, que no prevé cambiar.

Fillon ha asumido que su programa era “más radical”. “Extremadamente tradicionalista”, le espetó su rival. Fillon quiere un referéndum sobre el reparto europeo de migrantes; los que llegan a Francia, dice, deben “asimilar su herencia” y sus valores.

“No es que seas el mejor; eres el único”, cuenta Le Figaro que le había dicho a Fillon el también expresidente Valéry Giscard D’Estaing. Contra todo pronóstico, ha acabado teniendo razón.

Con un líder fuerte y legitimado en las urnas, la derecha francesa se lanza de lleno a la reconquista del Elíseo

Tras la celebración de estas primarias, el partido de Los Republicanos -antes Unión por un Movimiento Popular (UMP)- entra en una nueva fase histórica. Por vez primera, su candidato es elegido por las bases y los simpatizantes, no por el aparato del partido. De hecho, este experimento ha sido una derrota total para el aparato, para el aspirante Sarkozy.

El exjefe del Estado se hizo hace dos años con la presidencia del partido para utiizarlo en su favor como futuro candidato, pero ha sido una maniobra fracasada. A su vez, ha triunfado el aspirante que ha trabajado desde hace tres años las bases pueblo a pueblo, y no quien ha hecho una campaña con el manto y la imagen de presidente in péctore, como lo ha hecho Juppé.

Fillon será ahora el encargado de organizar y gestionar toda la maquinaria del partido para llegar al Elíseo. Y de unir a las mal avenidas familias que han convivido en el partido lideradas por unos dirigentes que se han traicionado y engañado desde que hace cuatro años perdieron el poder. Sarkozy volviò prometiendo la unidad de Los Republicanos. Sus electores le han respondido diciéndole que prefieren que sea Fillon quien lidere esa unidad.

En la izquierda se ve lejos ese escenario. Hollande aún duda en presentarse o no a su propia decisión. Varios de sus próximos le empujan a no hacerlo, mientras su primer ministro, Manuel Valls, multiplica sus declaraciones presentándose como el mejor relevo. Sea quien sea, le espera una primarias en enero. Alrededor, otros dirigentes de izquierda presentan desunidos sus propias candidaturas en un clima de derrota anunciada.

Solo el radicalismo de Fillon les da ahora a los progresistas de la izquierda una pequeña esperanza de crear una alternativa al arrollador empuje de la derecha y la ultraderecha.