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Estoy triste o padezco de depresión?

bruce noviembre 7, 2016 Comentarios desactivados en Estoy triste o padezco de depresión?
Estoy triste o padezco de depresión?

Si ya no disfrutas de las cosas que antes te encantaban, no ves con buenos ojos el futuro, te sientes abatido o derrumbado es probable que estés deprimido. La mayoría de nosotros hemos pasado por algún momento de tristeza en nuestra vida. Sufrir de depresión es otra cosa. Descubre la diferencia.

Una cosa es estar deprimido como síntoma y tener estos sentimientos por cierto período o asociado a un acontecimiento puntual o a una etapa, y otra es sufrir la enfermedad de depresión.

La depresión clínica, como enfermedad mental, es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, desazón, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período prolongado de tiempo.

Los expertos del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH) dicen que si presentas depresión durante dos semanas o más, debes ponerte en contacto con el médico u otros profesionales de la salud antes de que los síntomas empeoren.

Sin importar el tipo y gravedad de la depresión, las siguientes medidas de cuidados personales pueden ayudar a que te sientas mejor: dormir bien, tener una buena alimentación, hacer ejercicio en forma regular y evitar el consumo de alcohol, marihuana y otras drogas psicoactivas.

Para saber de qué tipo de depresión se trata, los expertos proponen que evalúes cuántos de estos síntomas tienes: Los síntomas de depresión abarcan: estás irritable o triste, no disfrutas de las cosas como antes, cambio en el apetito, mucho o poco sueño, falta de energía, sentimientos de culpa, inactividad, odio a ti mismo, pensamientos de muerte y suicidio.

Se denomina depresión mayor cuando se presentan al menos cinco de los síntomas antes mencionados durante al menos seis meses. Si presentas dos de esos síntomas es depresión moderada. También puede ser leve e ir mejorándose de a poco con el tiempo y con terapia.

Si tienes depresión de moderada a grave, el plan de tratamiento más efectivo probablemente involucrará una combinación de psicoterapia, cambios en el estilo de vida y medicamentos. Si se ha afectado el sueño y el apetito, es probable que se trate de una depresión atípica o distimia si es muy leve.

Existen otras formas de depresión, según el NIMH que están asociadas a situaciones de la vida, como por ejemplo la depresión post-parto, la estacional (en invierno), el trastorno disfórico pre-menstrual (relacionado a los cambios hormonales de la menstruación).

Si bien las estadísticas indican que la depresión suele ser más común en las mujeres que en los hombres, es posible que esto se deba a que las mujeres tienden más a buscar ayuda para sus problemas.

Si escuchas voces o lloras con frecuencia, y si la depresión ha afectado la vida laboral y familiar por más de dos semanas, si piensas que el tratamiento no te está dando resultados, si lloras sin consuelo, sin causa aparente o tienes ideas de muerte, es importante que pidas ayuda.

Llama al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) o la Línea Nacional de Prevención de Suicidio(800)-273-8255 y presiona el “2” para ayuda en español. Actuar a tiempo es fundamental. En Estados Unidos el número de suicidios duplica al de muerte por homicidio.

Seguramente el profesional evaluará qué grado de depresión sufres (leve, moderada o grave) y si hay riesgo de suicidio o necesidad de hospitalización. Te preguntará por tu historia clínica, te hará una entrevista y te evaluará físicamente para saber en qué condiciones te encuentras.

Para la depresión leve, el tratamiento está basado en la psicoterapia, medidas de cuidado y cambios en el estilo de vida. Para la moderada y la grave, se utiliza una combinación de medicamentos antidepresivos y psicoterapia. La grave puede requerir internación o acompañamiento domiciliario.

Los hábitos de vida saludables (comer y dormir bien, el ejercicio, la alimentación, etc) pueden ayudar a prevenir la depresión y disminuir las posibilidades de que se presente de nuevo. La psicoterapia, terapia de familia y los antidepresivos también pueden reducir la probabilidad de repetición.