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Los 4 medicamentos que te provocan cansancio

bruce noviembre 17, 2016 Comentarios desactivados en Los 4 medicamentos que te provocan cansancio
Los 4 medicamentos que te provocan cansancio

¿Te notas cansado? ¿Sientes que te duermes? ¿Te hinchas a café y no consigues espabilarte a pesar de dormir tus horas? No consigues rendir en el trabajo, no puedes ni con las pesas de un kilo en el gym y solo tienes ganas de tumbarte en la cama. No te engañes: el cansancio desmesurado que sientes no es culpa de la edad (¡por dios, si estás hecho un chaval!) ni por la llegada del otoño (deja de leer las revistas de tu querida señora). La respuesta la encuentras en tu botiquín, amigo. Puede ser que los medicamentos que estás tomando te estén dando una somnolencia diurna casi insoportable.

Este es un mal de muchos: España sigue siendo de los países en los que más medicamentos se consumen. En concreto, tenemos el dudoso honor de estar en la 2ª posición del ranking de consumo global de fármacos, solo por detrás de Francia, según el informe ‘International Comparison of Medicines Usage: Quantitative Analysis‘ elaborado por la Association of the British Pharmaceutical Industry (ABPI).

Si bien hay muchos medicamentos que podrían estar manteniéndote sano, algunos de los más populares del mercado (incluyendo los recetados por el médico) también pueden causar cansancio debilitante. Si últimamente te pasas el día bostezando y arrastrándote por las esquinas, es posible que uno de los siguientes medicamentos sea el culpable.

1) Antidepresivos

Una gran parte de la población mundial consume antidepresivos, sobre todo las mujeres (son dos veces más propensas que los hombres a tomarlos, según datos del National Center for Health Statistics). Se estima que 350 millones de personas en el mundo sufren depresión. Nuestro país está a la cabeza. En solo diez años, el consumo de antidepresivos se ha triplicado en apenas diez años, detalla la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS): hemos pasado de consumir 26,5 dosis por cada mil habitantes a 79,5 dosis en 2013).

Aunque cumplen su función, esta clase de fármacos pueden provocar una importante somnolencia. La mayoría de los antidepresivos modernos (ISRS) funcionan regulando la serotonina, un químico del estado de ánimo, ubicado en el cerebro, que juega un papel importante en el sueño. Aunque los ISRS tienden a ser menos sedantes que los antidepresivos más antiguos, algunas personas todavía sienten que les aletargan.

Entre el 10 y el 20% de los consumidores de ISRS sufren efectos secundarios como agitación, insomnio, temblores menores e impulsividad. La depresión de los pacientes que consumen estos medicamentos experimentar una importante mejoría, pero cerca de un 10-20% de ellos sufren efectos secundarios como agitación, insomnio y temblores menores.

Las primeras 8-10 horas tras la toma son las más potentes, por eso muchos psiquiatras recomiendan su consumo por la noche. Armon B. Neel Jr., farmacéutico y coautor del libro ‘Are Your Prescriptions Killing You?’ (Ed. Atria Books), asegura en la web médica ‘AARP‘ que si la somnolencia es muy potente se debe consultar al médico.

2) Antihistamínicos

En España hay una elevada prevalencia de alergias respiratorias, lo que potencia el consumo de los medicamentos conocidos como antihistamínicos, que aunque son muy buenos para mitigar los efectos de las alergias, son especialmente buenos también como somníferos.

Estos fármacos trabajan bloqueando la histamina, un producto químico inductor de picazón y estornudo que también resulta ser un neurotransmisor. “La histamina da energía y ayuda a que el cerebro funcione normalmente. Cuando la bloqueas, paralizas la reacción alérgica, pero también estás bloqueando el funcionamiento normal del cerebro, provocando así somnolencia”, asegura la doctora Nancy Simpkins en ‘Prevention‘, quien detalla que “aunque todos los antihistamínicos se comercializan como “no somnoliento”, tienen el potencial de hacer dormir a quien los tome.

Dicho esto, algunos son más sedantes que otros. “El menos sedante tiende a ser Allegra, seguido por Claritin y luego Zyrtec“. Benadryl suele causar más somnolencia, junto con un medicamento de prescripción más potente llamado Xyzal que a veces se usa para tratar alergias severas.

La experta recomienda que las personas que se noten muy cansadas durante el día, tomen el medicamento por la noche. Y para los que les resulte insoportable, se decanten por las inyecciones.

3) Medicamento para la presión arterial

Solo en España más de un 40% de la población entre 35 y 64 años padece hipertensión arterial, un porcentaje que supera el 65% entre los mayores de 65 años, según la Sociedad Española de Hipertensión (SEH-LELHA). A menudo, esta enfermedad se trata con betabloqueantes, unos fármacos que no son del agrado de la mayoría de pacientes, pues sienten como si tuviesen gripe.

Estos fármacos desaceleran el ritmo cardíaco y disminuyen la presión arterial al bloquear el efecto de la hormona adrenalina, lo que disminuye el nivel de energía de los pacientes.

El consumo de betabloqueantes se asocia con trastornos del sueño(despertarse mucho durante la noche) y con las pesadillas. Unos efectos que se producen como resultado de la inhibición de la secreción nocturna de la melatonina (la hormona que interviene en la regulación del sueño y en el reloj circadiano del cuerpo).

La solución pasa por bajar un poco la dosis (siempre con la aprobación del médico) o con tomar una dosis nocturna de melatonina (un estudio publicado en la revista ‘Sleepen’ reveló que los pacientes que tomaban betabloqueantes y melatonina dormían mejor que los pacientes que tomaban un placebo inactivo).

4) Ansiolíticos

Las benzodiazepinas están entre los medicamentos más recetados del mundo. Según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el consumo de somníferos y ansiolíticos ha aumentado en España un 57% en 12 años. Tomamos este tipo de fármacos 4 veces más que en Alemania, de hecho. Este medicamento está estrechamente relacionado con el cansancio y somnolencia de los pacientes.

Estos fármacos se unen a un receptor en el cerebro que libera un producto químico llamado GABA. Cuando este fluye, indica al cerebro y al cuerpo que se relajen, lo que puede proporcionar alivio a corto plazo a alguien con ansiedad intensa, pero puede causar somnolencia extrema a alguien con no tanta ansiedad.

Xanax es el menos sedante, asegura Simpkins, ya que solo actúa durante unas horas. El Lorazepam es el más fuerte, de hecho provoca tanta somnolencia que los médicos suelen prescribirla como una ayuda para dormir para personas cuyos pensamientos ansiosos los están manteniendo despiertos durante la noche.

Si puntualmente necesitas medicamentos para reducir la ansiedad o dormir en una noche importante, la doctora recomienda el consumo de una dosis baja de Klonopin o Valium. “Básicamente hace efecto placebo, ya que no hay suficiente medicamento que llegue a ser una dosis terapéutica; pero para algunas personas eso es más que suficiente. Si todavía te sientes ansioso después de 15 o 20 minutos, haz otra toma”.