Periódico QuienOpina – La posible riqueza que Obama quiere negociar con Cuba

La posible riqueza que Obama quiere negociar con Cuba

bruce diciembre 19, 2014 Comentarios desactivados en La posible riqueza que Obama quiere negociar con Cuba
La posible riqueza que Obama quiere negociar con Cuba

Una de las acciones a desarrollar una vez que se restablezcan plenamente los canales diplomáticos normales entre Estados Unidos y Cuba, luego del anuncio realizado por el presidente Barack Obama al respecto, es emprender una negociación entre ambos países, al que se sumaría México, sobre los límites de la frontera marítima entre las tres naciones en el centro del Golfo de México.

Y no es que haya nada muy interesante en la superficie, si bien por razones de explotación pesquera y de seguridad y control es importante para todo país saber en qué punto de las aguas comienza la jurisdicción de uno y comienza la de otro, algo crucial en el caso de Estados Unidos y Cuba por las tensiones geopolíticas históricas y el tráfico marítimo de migrantes, contrabando y demás.

En general, en 1977 se negoció un tratado de límites marítimos entre Estados Unidos y Cuba, que fue firmado por representantes de los gobiernos de los entonces mandatarios Jimmy Carter y Fidel Castro. Pero el Congreso de Estados Unidos nunca ratificó ese tratado y por ello ambos países han mantenido los límites pactados de modo provisional. Las nuevas relaciones abren la posibilidad de retomar estos acuerdos, si bien es incierta la apertura que el Senado, sobre todo en 2015 cuando tenga mayoría republicana, podrá tener ante acciones de Obama en este sentido.

Pero el verdadero tesoro está debajo del suelo marino, en lo más profundo del Golfo de México: áreas a la mitad del Golfo donde se estima existen enormes depósitos potenciales de hidrocarburos pero que al estar más allá de las 200 millas náuticas que componen la zona económica exclusiva de Estados Unidos Cuba y México o en lugares donde se sobreponen las zonas de uno o dos países, esos espacios se encuentran en litigio o en una suerte de tierra de nadie.

Pero su enorme riqueza potencial hace muy apetecible acordar qué área le toca a quién para permitir acceso legal a las compañías petroleras a las nuevas zonas que le correspondan a cada país.

Las áreas potencialmente más atractivas y cuyos límites están por definir son dos grandes espacios –que han sido denominados como ‘hoyos de dona’- en el centro del Golfo de México: uno occidental de 6,744 millas cuadradas que tendría que dividirse entre Estados Unidos y México y otro oriental de unas 7,720 millas cuadradas, a dividirse entre Cuba, Estados Unidos y México.

Negociar para repartirse el pastel, o la dona, sería así de gran relevancia económica y estratégica para los tres países.

Pero no es previsible que se logre un acuerdo pronto sobre este asunto  (una negociación podría tomar meses o años) y aunque se consiga es incierto que el Senado de Estados Unidos lo ratifique en el actual contexto político. Así, todo podría quedar en papel mojado en medio del Golfo.

Además, si bien las expectativas de que en esas zonas exista una gran riqueza petrolera en el subsuelo marino, hasta que no se comprueben a plenitud esos hallazgos y se den las condiciones económicas, de infraestructura y de mercado para explotarlas, el tesoro del fondo del Golfo de México seguirá siendo una riqueza muy deseada, pero tan inalcanzable como el dorado botín perdido de algún galeón naufragado.