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Marihuana, ¿más peligrosa que el alcohol?

bruce enero 27, 2014 Comentarios desactivados en Marihuana, ¿más peligrosa que el alcohol?
Marihuana, ¿más peligrosa que el alcohol?

La activa venta y consumo de marihuana para fines recreativos en Colorado y próximamente en el estado de Washington, la venta para fines medicinales de esa planta en muchos otros lugares, la proliferación de propuestas para legalizar la marihuana medicinal (y en algunos casos la recreativa) en otros estados y ciudades y las declaraciones del presidente Barack Obama , en una entrevista a la revista ‘The New Yorker’, sobre que él no cree que “la marihuana sea más peligrosa que el alcohol” han puesto el debate sobre esta droga en un nivel realmente ‘high’, en Estados Unidos.

Muchos avalan la legalización abierta, como en Colorado, como la pauta para el futuro. Algunos lo ven desde un punto de vista más ideológico-libertario y otros aprueban la idea por mera diversión o con afán contestatario. También están los que alegan razones médico-terapéuticas y muchos por simple racionalidad económica: la producción y venta de marihuana genera buen negocio y aporta importantes recursos fiscales al gobierno. Desde luego, el sacar esa planta del ámbito de la criminalidad tiene también sus beneficios. Otros siguen viendo al comercio de la marihuana como un factor negativo que debe seguir prohibido, como es el caso de la legislación federal.

Pero el debate es complejo. Y la comparación entre los peligros del alcohol y de la marihuana para la salud individual y la armonía pública no es sencilla.

En realidad, que la marihuana no sea más peligrosa que el alcohol no le confiere, por eso mismo, una bondad intrínseca, como tampoco la coloca entre los productos más ominosos que conviene proscribir. El alcohol o el tabaco, en realidad, son drogas legales y peligrosas, como lo atestiguan los miles y miles de accidentes y fallecimientos provocados por conductores borrachos, y las muchísimas cirrosis por consumo de alcohol, y los casos de cáncer por abuso del cigarrillo. El alcoholismo a escala social también es una lacra que rompe familias, destruye vidas y tiene costos económicos y comunitarios severos. Pero la idea de volver a una prohibición del alcohol como la de principios del siglo XX no tiene viabilidad

Por otro lado, de acuerdo a un artículo en el portal LiveScience.com, las interacciones social y química con ambas substancias – alcohol y marihuana- son en muchos sentidos diferentes y con efectos distintos. Además, los efectos del alcohol han sido profusamente estudiados por médicos y científicos por décadas, mientras que el conocimiento a ese nivel sobre la marihuana aún es incipiente y por ello no aporta todavía un conocimiento comparable.

Según LiveScience, el alcohol es mucho más contundente, con efectos severos a corto plazo, al grado que una persona puede morir de intoxicación alcohólica, algo que no sucede con la marihuana, así se consuman fuertes cantidades de cigarrillos de esa planta. El alcohol también interactúa más con otras sustancias, produciendo efectos suplementarios. Pero la marihuana también produce efectos severos en la coordinación y el juicio, lo que puede conducir a accidentes o a conductas de alto riesgo, por ejemplo en lo sexual (algo que el alcohol también puede desatar).

A largo plazo, el alcohol puede producir problemas hepáticos severos e irreversibles, y la adicción al alcohol muchas veces disloca a individuos y familias en lo social y lo económico. La violencia intrafamiliar y otros abusos son lacras que con frecuencia se derivan del alcoholismo. Pero en el caso de la marihuana, indica el reporte, la información disponible no es suficiente para comprender los efectos de largo plazo de su consumo.

Se han comprobado beneficios terapéuticos en su uso medicinal, pero algunas investigacioness, según ese portal, lo han ligado a problemas reproductivos en estudios en animales, y se conoce que algunos padecimientos psiquiátricos pueden agravarse por el consumo de marihuana. No hay prueba de que el consumo de cannabis tenga relación con el cáncer de pulmón (como sí se sabe en el caso del tabaco) pero indudablemente el fumar puede causar o agravar enfermedades respiratorias.

También hay preocupación de que el consumo de marihuana entre los adolescentes desate problemas futuros, tanto de conducta como de adicción a otras drogas más dañinas. Aún hay mucho que no se conoce.

Así, ¿es la marihuana más, menos o igual de peligrosa que el alcohol o el tabaco?

No hay una respuesta unívoca a esa pregunta y su solución implica aceptar un grado de tolerancia a riesgos y peligros en balance con los posibles efectos positivos. Peligrosa, la marihuana lo es. Mucho o poco, depende del contexto. Pero también es posible que los beneficios de su consumo y legalización en algunos casos pesen más en la balanza.

Los votantes de Colorado han elegido, quizás, el mal menor,  al considerar la legalización de la marihuana una situación menos nociva que retener esa planta en la clandestinidad. Eliminar la criminalidad ligada a esa droga es una ventaja, aunque no es algo que, por más legal que sea su venta, se dará automáticamente.

Hacen falta educación a escala social e información científica de fondo para clarificar más a la opinión pública y aterrizar el debate sobre la marihuana, todavía muy cargado de historia y prejuicio. Lo que es un hecho es que, como el alcohol, el tabaco y muchos otros productos legales, nada es 100% benévolo y todo puede tener consecuencias negativas en mayor o menor grado.